Como Rantamplan, aquel perro que seguia a Luky Luck de un sitio a otro, atontado, ageno al mundo que lo rodea, feliz en su mundo, asi llevo unos dias. Prueba de ello es mi inactividad en la coctelera. Dejando pasar las horas, perreando, esquivando marrones. Esperando pacientemente poder volver a seguirte de un lado a otro.
1 comentario
Escribe un comentario
« Fuí | Inicio | Me gusta/no me gusta »



Te he leido un poco y me gusta tu blog o lo que escrbes, te añado como amigo para seguir leyéndote, un saludo