Como un detective
Esa maldita sensación en el paladar, como cuando sabes que algo no va a ir bien, que alguien no es trigo limpio o simplemente que esa decisión no te va a llevar a nada bueno. Allí estaba yo, sintiéndome como se deben sentir los detectives de las películas cuando tienen una corazonada, sabia que había algo y que no debía dejarlo escapar, aun así algo dentro de mi me gritaba "para!", "déjalo ir".
Esa sensación, esa leve sospecha ya no era tal, poco a poco el pelo de mi espalda se erizaba y el sudor frío caía por mis sienes. Que fuerzas son las que empujan a uno a seguir por ese camino? sin lugar a dudas la curiosidad, esa necesidad de saber, tan fuerte que no me dejaría dormir, no podía pensar en abandonar, decirme a mi mismo que esas sospechas solo eran otra jugarreta mas de esta cabeza, debía saber.
De antemano sabia que no me iba a traer nada bueno, pero aun así, abrí la caja, sabia que lo que me iba a encontrar no me gustaría, pero aun así miré.


