Hoy he cambiado la cascara, esto no lo diria en publico, pero es un aviso, mi nueva piel, aun es tierna y sensible, con el tiempo se endurecerá y volverá a ser como la de antes, pero hoy no, hoy es suave y blanda.
Aviso porque aunque cambie mi caparazon, debo seguir el ritmo que este mundo me marca, y no quiero tener percances, seguire como si nada, pero si me notais algo distinto o cambiado no os preocupeis, solo es esta piel, que con el uso y el desgaste, se endurecera y volvera a protegerme.




Si me permites y, con todo el respeto del mundo, no existe cambio duradero que no haya nacido de dentro hacia fuera.;)
Si lo único que cambias es el caparazón, cuando más fuerte lo sientas, alguien ajeno a ti, algo o incluso tú mismo, lo destrozará con la misma facilidad con que el cuchillo ardiente se pasea entre el bloque de mantequilla congelada.
Nadie dijo que cambiar fuera tarea fácil. Pero todo es cuestión de querer hacerlo de verdad, de motu propio.
Los parapetos, son sólo eso: atalayas que uno construye por miedo a ser dañado y que para lo único que sirven es para darte cuenta de que nadie es capaz de dañarte tanto como tú mismo.;)
Un saludo:)
Siempre que he decidido
cambiar, he terminado
siendo yo misma.
Las apariencias engañan. De qué sirve cambiar el exterior si en el por dentro todo sigue igual?