LLueve
LLueve, puedo sentirlo sobre mi cara, sobre mi pelo y mi ropa. Camino lento, y esta vez no es porque mi alma se arrastra, simplemente disfruto de la lluvia y del olor a tierra mojada. Disfruto sintiendo como va calando la ropa, como se escurren lentamente las gotas entre los pelos de mi barba. Me encanta sentir como caen por mi pelo, se acumulan en el flequillo, tocan mi frente y caen hasta las cejas, donde se acumulan para al final caer por su propio peso. Dibujando un camino por mi mejilla. No se porque, pero es una de esas cosas que me encantan. Sentir la lluvia, como se empapan los zapatos y los calcetines se mojan, saber que llegaré a mi casa, y me secare, me abrigaré bajo una pesada manta y descansare, oliendo la tierra mojada.



AD dijo
Da gusto poder hacer esos relatos en verano! al menos por aquí por el sur...
17 Agosto 2006 | 04:13 PM